Nuevos sueños de viejas máquinas: el Valor de la Generosidad

Colegio San Agustín, Valladolid (España)

La doctora Olga Ramírez, responsable de la campaña de las máquinas de coser enviadas a Sierra Leona, nos comparte las fotos correspondientes al taller de costura que han montado allí gracias a la ayuda y colaboración de distintos estamentos e instituciones, entre los que nos encontramos nosotros.


Desde el Colegio San Agustín, y con la ayuda inestimable de las familias, profesores y personas aisladas que se fueron uniendo a nuestra campaña y aportaron la máquina de coser, en ocasiones heredada de sus madres o abuelas, o el kilo de arroz para las necesidades básicas de alimentación de la población de este querido país, queremos agradecer el apoyo y colaboración que obtuvimos y que hoy se ve recompensada al contemplar el taller de costura que allí han implantado gracias a nuestra ayuda y colaboración.


Algunas personas donaron sus máquinas con cierto dolor y con mucha pena, al tener que desprenderse de un objeto que “valía más por su aspecto sentimental que monetario” pero que antepusieron su eficacia al cariño y su practicidad a la nostalgia. Seguro que sus madres y abuelas hoy estarán orgullosas y satisfechas de ver a sus “queridas máquinas” en plena faena, emprendiendo el vuelo de nuevos sueños y sirviendo para que otras personas puedan aprovecharse de su uso para ganarse la vida y para confeccionar hermosos trajes y preciosos vestidos.


La doctora Olga, que es médico pediatra en Madrid y una de las organizadoras del contenedor nos decía: “Antes tenían cuatro máquinas maluchas y viejas en un aula de 6x9 metros, ahora contamos con un edificio nuevo, con una buena instalación solar de 30 paneles y con las máquinas recibidas de España se ha podido realizar el milagro. Mil gracias a todos por su aportación y que nuestro buen Dios premie con creces su disponibilidad y ayuda”.