Cuaresma: tiempo de renovar nuestra fe y anunciar a Cristo con la vida
- Equipo de comunicación Red EDUCAR
- hace 3 días
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La Cuaresma es un tiempo privilegiado para detenernos, volver al corazón y renovar nuestra fe. No se trata solo de un período litúrgico, sino de una invitación a revisar el rumbo de nuestra vida personal y comunitaria, a purificar intenciones y a disponernos, con esperanza, al encuentro pascual con Cristo.
Para la Red EDUCAR y para nuestros centros educativos, la Cuaresma adquiere un significado especial: es una oportunidad para educar desde el sentido, acompañando a niños, jóvenes y adultos en un camino de conversión que toca la mente, el corazón y las acciones.

¿Qué nos dice la Cuaresma como educadores?
A los educadores, este tiempo nos invita a volver a lo esencial. En medio de agendas exigentes, innovaciones constantes y múltiples responsabilidades, la Cuaresma nos recuerda que educar es, ante todo, un acto de acompañamiento y de amor.
Es un tiempo para preguntarnos:
¿Desde dónde educamos?
¿Qué lugar ocupa la interioridad en nuestra tarea diaria?
¿Cómo cuidamos a cada estudiante en su proceso personal?
La pedagogía agustiniana nos recuerda que no hay verdadero aprendizaje sin interioridad, sin silencio, sin búsqueda de la verdad. La Cuaresma nos anima a educar con mayor conciencia, paciencia y misericordia, siendo testigos coherentes de aquello que enseñamos.
¿Qué puede decir la Cuaresma a nuestros estudiantes?
Para nuestros estudiantes, la Cuaresma puede convertirse en un camino pedagógico de crecimiento personal. No como una carga, sino como una oportunidad para:
aprender a mirarse por dentro,
descubrir el valor del esfuerzo,
ejercitar la solidaridad,
reconocer al otro como hermano.
Acompañados por sus docentes y comunidades educativas, los estudiantes pueden descubrir que la fe no es algo ajeno a la vida cotidiana, sino una luz que ayuda a dar sentido a lo que viven, sienten y sueñan.

Anunciar a Cristo donde podamos
El lema de este año, «Anunciad a Cristo donde podáis», encuentra en la Cuaresma un eco profundo y concreto. Anunciar a Cristo no es solo proclamar con palabras, sino hacerlo visible con gestos, con actitudes, con opciones cotidianas.
En la escuela, anunciar a Cristo significa:
educar desde la verdad y la justicia,
promover relaciones basadas en el respeto y el cuidado,
acompañar con cercanía a quien más lo necesita,
construir comunidad en medio de la diversidad.
Cada aula, cada recreo, cada encuentro educativo se convierte así en un espacio de anuncio silencioso pero elocuente.
Una Cuaresma vivida en comunidad
Como Red EDUCAR, estamos llamados a vivir esta Cuaresma en clave comunitaria, recordando que caminamos juntos. Colegio, familia y estudiantes formamos una comunidad educativa que busca la verdad y el bien común, inspirada en el carisma agustiniano.
Que este tiempo nos ayude a renovar la fe, fortalecer la esperanza y reavivar la caridad, para que, al llegar la Pascua, podamos anunciar con la vida que Cristo vive y camina con nosotros.
Porque educar también es anunciar. Y anunciar a Cristo es, hoy más que nunca, una misión que comienza en el corazón y se expresa en cada gesto cotidiano.




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