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Una puerta a la educación y la igualdad

Los misioneros agustinos recoletos de Sierra Leona atienden desde 2019 un pequeño internado que permite a 12 jóvenes sin recursos recibir educación y desarrollarse humanamente.


Hace ya varios meses que Alice Turay y Adamsay Kargbo dejaron sus casas y se despidieron de sus familias para afrontar una oportunidad única. Si no fuera así, no podrían estudiar ni tener posibilidades de construir un futuro digno. Ahora viven en un internado junto a otras diez chicas como ellas en Kamalo (Sierra Leona), donde reciben educación y formación. La mayoría estudia secundaria; solo algunas están terminando los últimos cursos de primaria.

En 2019, los misioneros agustinos recoletos de Sierra Leona decidieron dedicar un espacio, dentro del Campus escolar St. Paul de Kamalo, para acoger a chicas, provenientes de familias dificultades y sin posibilidad de ir al colegio. Es el St. Paul’s Boarding School, apoyado económicamente por la Red Solidaria Internacional ARCORES y que pretende abrir una puerta a la igualdad de oportunidades, en un contexto social que no entiende que las mujeres puedan tener acceso a la educación. No solo van al colegio: el internado pretende un desarrollo integral de la persona, preparándolas para el futuro.

El caso de Josephine Memunatukamara es similar al del resto de jóvenes que viven en el internado. Sus padres no tienen recursos para pagar la matrícula de la joven en el colegio. Además, llegado el caso de que su familia pudiera costear su educación, el desplazamiento al colegio supondría un enorme riesgo para ella: por el camino podría ser violada o secuestrada. Por ello, vivir en este internado es la opción más segura para las muchachas.

Marion Saffinatu y Julliana Fatumata se examinaron, al concluir el pasado curso, de la prueba N.P.S.E. (National Primary School Examination), con el objetivo de poder pasar del ciclo de primaria al ciclo de secundaria. Obtuvieron la primera y segunda mejor nota respectivamente en la categoría de chicas de todo el campus de St. Paul (55 chicas). Marion fue también la segunda mejor nota de entre los 100 chicos y chicas del campus que hicieron la prueba. Es un ejemplo de que el trabajo da sus frutos.

En todo momento, las familias son parte fundamental del programa. Al comienzo, los padres de las candidatas acuden al colegio y conocen la propuesta. Entre las condiciones de acceso al programa no se encuentra la religión, pues Sierra Leona es un país de mayoría musulmana. El criterio de selección es la renta de sus familias, teniendo prioridad las niñas huérfanas. Es el caso de Marian Dennis Kamara. Pese a ser una estudiante muy aplicada, no superó el examen de acceso a la universidad. Ahora se encuentra en casa de su familia adoptiva, preparándose de nuevo para aprobarlo con el apoyo de los misioneros agustinos recoletos.

«St. Paul’s Boarding School tiene un impacto positivo en la comunidad de Kamalo», explica fray Jess Marco Sánchez, responsable del internado. «Hemos visto beneficios concretos en las chicas y en sus familias», afirma. El objetivo de los agustinos recoletos es continuar este proyecto que permite transmitir el carisma agustino recoleto, favoreciendo el desarrollo de la sociedad.

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